
EL JUEGO ESTÁ TRANCADO
(el de la alternabilidad democrática en la HGV)
Tras el reciente proceso electoral en la Hermandad Gallega de Venezuela, y una breve mirada a los resultados de los últimos cinco procesos electorales, podemos observar que los números, con toda su frialdad, nos dicen que la Plancha 2-Grupo Unión está consolidada en 1400 votos, y que desde el año 2001 a la fecha apenas perdió 80 votos. Por su parte la Plancha 1-Agrupación Galaica mantiene un declive que le cuesta un promedio de 108 cada proceso electoral pasando de los 940 de 2001 a los 508 de 2009.
Pero si echamos la vista más atrás, vemos que desde el año 1987, hasta la fecha en que concluya el periodo recién iniciado, en 2011, habrán transcurrido 24 años de ejercicio de la administración de la HGV por la P2-GU, salvo el periodo 1995-97 en que ejerció la administración la P1-AG. Es decir que de los 12 últimos procesos electorales la P2-GU ganó 11 y la P1-AG ganó 1.
Si nos remontamos a las décadas de los 60, 70 y o 80 observamos que existía un equilibrio en el ejercicio de la administración de la sociedad, y que la alternabilidad era un elemento presente los procesos electorales de la Hermandad Gallega de Venezuela.
Lo grave de esta situación es que la Plancha 1 – Agrupación Galaica atrapada en un permanente declive durante los últimos 5 periodos no da señales de remontar, y revertir la tendencia de los números no es una labor que se pueda hacer de un día para otro, más si tenemos en cuenta que la Plancha 2- Grupo Unión no cede en sus posiciones.
Por los motivos expuestos podemos decir con toda certeza que el juego de la alternabilidad democrática tradicional de las primeras tres décadas de la HGV se ha roto, y muy especialmente en estos primeros años de este recién iniciado siglo.
El juego democrático de la alternabilidad está trancado, y a mi entender esto no es conveniente para la gestión de una Sociedad como la nuestra. Es tiempo de buscar alternativas, salidas a este callejón que solo conduce al conformismo y a la inercia, provocando el desinterés de los socios en los procesos electorales como lo demuestra la alta abstención. La solución, como casi siempre, radica en nuestra imaginación.
(el de la alternabilidad democrática en la HGV)
Tras el reciente proceso electoral en la Hermandad Gallega de Venezuela, y una breve mirada a los resultados de los últimos cinco procesos electorales, podemos observar que los números, con toda su frialdad, nos dicen que la Plancha 2-Grupo Unión está consolidada en 1400 votos, y que desde el año 2001 a la fecha apenas perdió 80 votos. Por su parte la Plancha 1-Agrupación Galaica mantiene un declive que le cuesta un promedio de 108 cada proceso electoral pasando de los 940 de 2001 a los 508 de 2009.
Pero si echamos la vista más atrás, vemos que desde el año 1987, hasta la fecha en que concluya el periodo recién iniciado, en 2011, habrán transcurrido 24 años de ejercicio de la administración de la HGV por la P2-GU, salvo el periodo 1995-97 en que ejerció la administración la P1-AG. Es decir que de los 12 últimos procesos electorales la P2-GU ganó 11 y la P1-AG ganó 1.
Si nos remontamos a las décadas de los 60, 70 y o 80 observamos que existía un equilibrio en el ejercicio de la administración de la sociedad, y que la alternabilidad era un elemento presente los procesos electorales de la Hermandad Gallega de Venezuela.
Lo grave de esta situación es que la Plancha 1 – Agrupación Galaica atrapada en un permanente declive durante los últimos 5 periodos no da señales de remontar, y revertir la tendencia de los números no es una labor que se pueda hacer de un día para otro, más si tenemos en cuenta que la Plancha 2- Grupo Unión no cede en sus posiciones.
Por los motivos expuestos podemos decir con toda certeza que el juego de la alternabilidad democrática tradicional de las primeras tres décadas de la HGV se ha roto, y muy especialmente en estos primeros años de este recién iniciado siglo.
El juego democrático de la alternabilidad está trancado, y a mi entender esto no es conveniente para la gestión de una Sociedad como la nuestra. Es tiempo de buscar alternativas, salidas a este callejón que solo conduce al conformismo y a la inercia, provocando el desinterés de los socios en los procesos electorales como lo demuestra la alta abstención. La solución, como casi siempre, radica en nuestra imaginación.
No hay comentarios:
Publicar un comentario